
Desde hace un par de años tengo este dibujo de salvapantallas. Me gusta pensar que Inglaterra es un planeta, como Bilbau, Paris, la Luna y Barcelona. Grávalos es otro, que alberga a Egikto y Lanzarote. Nuebayor y Disney ocupan otro de los globos del universo de mi pequeña. ¿Dónde están sus fronteras? ¿Dónde acaban sus sueños y empieza su mundo real? En el fondo, para las personas no existe separación. Nuestra realidad, por mucho que se empeñen algunos en llenarla de barreras y fronteras, incluye desde el mundo onírico al resto de nuestras percepciones. En el caso de mi niña, las estrellas "fulgaces" y los cometas son los fuegos artificiales de esa mente limpia y radiante.